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Aquí encontrará toda la información necesaria para organizar su visita: desde entradas a horarios, desde visitas guiadas a la historia milenaria de esta maravilla arquitectónica. Evite las largas colas y descubra las mejores formas de visitar el Coliseo sin estrés.
con opciones para saltarse las colas y visitas exclusivas
y los mejores días para visitarla
para una experiencia más envolvente

Entradas y precios
Visitar el Coliseo es una experiencia ineludible, pero elegir la entrada adecuada puede marcar la diferencia. Estas son las principales opciones disponibles
Qué ver en el Coliseo
Descubra qué ver en el interior del Coliseo: un recorrido por las antiguas gradas, la arena de los gladiadores y el subsuelo.
Cómo y cuándo visitar el Coliseo
Situado en el corazón de Roma, el Coliseo es fácilmente accesible en varios medios de transporte. Para evitar colas, es mejor visitarlo a primera hora de la mañana o a última de la tarde. Durante la temporada alta (abril-septiembre), los días laborables están menos concurridos que los fines de semana.
Horarios y días de cierre
El Coliseo está abierto todo el año, pero los horarios varían según la temporada. Estos son los horarios de apertura actualizados:
Línea B, parada «Colosseo». Este es el método más rápido y directo.
Las líneas ATAC que paran cerca son la 51, 75, 85, 87 y 118.
Línea 3, con parada a poca distancia del monumento.
Solución cómoda pero más cara.
Desde el centro histórico, se puede llegar al Coliseo con un agradable paseo.

Dónde dormir cerca del Coliseo
¿Busca un hotel con vistas al Coliseo? ¿O un bed & breakfast desde el que pueda llegar al Anfiteatro Flavio dando un corto y pintoresco paseo? Descubra los mejores hoteles, casas de vacaciones y B&B desde los que podrá admirar el Coliseo con sólo abrir la ventana de su habitación.
Dónde comer cerca del Coliseo
¿Ha visitado el Coliseo y le ha entrado hambre? ¿Quiere saber cuáles son los mejores restaurantes o trattorias de los alrededores? Descubra los mejores mesones típicos de Roma donde degustar auténtica pasta all’amatriciana, pizza u otras especialidades típicas de la capital.
Reseñas y testimonios
El Coliseo deja un recuerdo imborrable en quienes lo visitan. He aquí algunas opiniones de quienes ya han vivido esta experiencia
Tuvimos la suerte de encontrar un día soleado, así que pudimos recorrerlo todo a nuestro aire. El Coliseo era la parada que más esperaba y no defraudó mis expectativas. Estaba un poco abarrotado por dentro, pero los caminos estaban bien señalizados. Eso sí, el Foro requiere calzado cómodo: el suelo es irregular y se camina mucho. Absolutamente recomendable
Para los amantes de la historia antigua, este lugar es ineludible. El Coliseo aún conserva un encanto único, aunque las renovaciones en curso restringen el acceso a algunas zonas. La audioguía digital funciona bien, pero recomiendo descargarla antes de llegar al recinto para evitar problemas de conexión. El Foro Romano ofrece unas vistas realmente impresionantes, sobre todo al atardecer.
Recuerdos de un viaje inolvidable: el Coliseo es uno de esos lugares que te dejan sin palabras. En la entrada, sin embargo, hubiera agradecido un poco más de orden, sobre todo para aquellos que, como yo, habían comprado sus entradas con antelación. La experiencia en el Foro Romano fue igualmente apasionante, aunque la señalización era confusa a veces. Lo volvería a hacer, pero quizá fuera de temporada.
El sistema de reserva online me pareció muy cómodo, aunque la web no era muy intuitiva. Una vez dentro, la belleza del Coliseo me hizo olvidar cualquier pequeña incomodidad. La vista desde el último anillo es espectacular y la audioguía enriqueció la visita con detalles interesantes. El Foro Romano merece una visita dedicada para apreciar cada rincón.
Visitar el Coliseo a primera hora de la mañana fue un acierto: entramos en pocos minutos y evitamos las aglomeraciones. Las ruinas son espectaculares, pero hubiera preferido más apoyo visual para entender cómo eran antes. El Foro Romano es enorme y lleva varias horas, sobre todo si se quieren leer todos los carteles explicativos. Lleve una botella pequeña de agua y calzado cómodo
La estructura del Coliseo es impresionante, y pasear por sus antiguos pasillos produce cierto efecto. Me gustó el esfuerzo por proporcionar información histórica, pero la traducción al italiano era a veces inexacta. El Foro Romano ofrece unas vistas maravillosas, aunque las indicaciones podrían ser más claras. En cualquier caso, sigue siendo una visita obligada si se está en Roma.
Tenía muchas ganas de visitar el Coliseo, y fue increíble. Las colas para los controles de seguridad fueron fluidas, pero dentro había muchos grupos con guías bloqueando ciertos pasillos. Recomiendo llevar auriculares propios si se elige la audioguía digital, ya que el volumen suele ser demasiado bajo con ruido de fondo. El Foro Romano es igualmente fascinante, lástima que no tuviéramos más tiempo.
Las entradas online me permitieron saltarme la cola y empezar la visita directamente. El Coliseo es impresionante, pero recomiendo llevar un mapa o una aplicación porque es fácil perderse entre niveles. En el Foro Romano, encontré pocas explicaciones sobre los restos, por lo que sería útil una audioguía más detallada. A pesar de las multitudes, valió la pena.
Llegamos temprano al Coliseo para evitar las multitudes, y debo decir que mereció la pena. La entrada fue bastante rápida y la audioguía, aunque no estaba disponible en todos los idiomas, ofrecía datos interesantes. El Foro Romano y el Palatino son maravillosos, pero me hubiera gustado tener más información sobre la historia de los edificios. En definitiva, una experiencia que no hay que perderse, especialmente para los amantes de la arqueología.
Me impresionó la organización en las taquillas: rápida y clara. En el interior del Coliseo, sin embargo, había mucha gente y no siempre era fácil leer los paneles informativos. Me gustó especialmente la parte superior, desde la que hay una vista única. Para el Foro se necesita tiempo: te pierdes entre las ruinas, pero es una auténtica inmersión en la historia antigua.
Para el Coliseo

Historia del Coliseo: desde los antiguos romanos hasta nuestros días
Descubra la fascinante historia del Coliseo, símbolo eterno de Roma. Desde su construcción bajo el Imperio Romano hasta los siglos de transformaciones, el Coliseo ha pasado por guerras, terremotos y restauraciones, manteniendo viva su grandeza hasta nuestros días.
Descubra el Coliseo: visitas guiadas, experiencias y entradas especiales
¿Desea una experiencia más completa? Elija entre visitas guiadas, accesos exclusivos y entradas combinadas al Foro y al Palatino. Una forma única de descubrir el Coliseo desde diferentes perspectivas.
Qué saber antes de visitar el Coliseo
Planifique con antelación su visita al Coliseo. Descubra cómo llegar y qué consejos puede utilizar para explorar mejor este símbolo de Roma:
Reserve sus entradas con antelación El Coliseo es uno de los monumentos más visitados del mundo, y las entradas de tiempo limitado se agotan rápidamente, sobre todo en temporada alta. Para evitar largas esperas y el riesgo de no encontrar disponibilidad, se recomienda encarecidamente comprar las entradas por internet con antelación.
No existe un código de vestimenta específico para visitar el Coliseo, pero es aconsejable llevar calzado cómodo, ya que la visita implica largas caminatas por superficies irregulares y escaleras. En verano, puede ser útil llevar sombrero y crema solar para protegerse del sol.
La visita al Coliseo implica subidas y desniveles, por lo que puede no ser adecuada para personas con problemas de movilidad. No obstante, hay un ascensor que permite el acceso a los niveles superiores a los visitantes con discapacidad.
Los menores de 18 años deben ir acompañados de un adulto durante la visita. Puede exigirse un documento de identidad para verificar la edad.
A la entrada del Coliseo, los visitantes son sometidos a controles de seguridad, que incluyen el paso por un detector de metales y la inspección de bolsos y mochilas. Para agilizar la entrada, evita llevar objetos prohibidos como cuchillos, espray de pimienta, botellas de cristal y drones.
No se admiten animales de compañía en el interior del Coliseo. Las excepciones son los perros guía certificados para personas con discapacidad.
La entrada al Coliseo es gratuita para las personas con discapacidad y un acompañante. Existen itinerarios accesibles y un ascensor para facilitar la visita a las plantas superiores. Se recomienda ponerse en contacto con el servicio de asistencia antes de la visita para organizar el acceso.
Las mochilas grandes, maletas y bolsas voluminosas no están permitidas en el interior del Coliseo por razones de seguridad. Puede llevar bolsas pequeñas (máx. 30 cm x 30 cm x 15 cm). Si tiene equipaje más grande, le recomendamos que reserve una consigna externa cercana.
Preguntas más frecuentes
¿Tiene alguna pregunta sobre la visita al Coliseo? Consulte nuestra sección de preguntas frecuentes para obtener respuestas detalladas a las preguntas más frecuentes, como los costes, la duración de la visita, qué ver en el interior y mucho más.
Sí, el Coliseo ofrece varias soluciones para facilitar el acceso a las personas con discapacidad. Hay una entrada específica y, al menos en la planta baja, los caminos son adecuados para sillas de ruedas o personas con dificultades de movilidad. Hay ascensor para acceder a algunos de los niveles superiores, aunque no todas las zonas de la instalación son totalmente accesibles. Para más información, siempre es recomendable consultar la web oficial o ponerse en contacto con el servicio de recepción con antelación, para recibir información actualizada y organizar la visita de la mejor manera posible.
La duración puede variar en función de los intereses personales y del tipo de visita elegida (libre, con audioguía o con guía profesional). Por término medio, explorar sólo el anfiteatro lleva al menos 1-1,5 horas; si se desea profundizar en los aspectos históricos y arquitectónicos, o si se visita también el nivel subterráneo (cuando es accesible) y los niveles superiores, puede llevar más de 2 horas. Si la visita incluye también el Foro Romano y el Palatino (a menudo combinado con el Coliseo), es prudente presupuestar medio día completo para apreciarlo todo con tranquilidad.
- Temporada baja: en los meses de invierno (de noviembre a febrero, excluido el periodo de Navidad-Año Nuevo) hay menos aglomeraciones y puede moverse con más tranquilidad.
- Entre semana: evitar los fines de semana y los días festivos puede ayudarle a encontrar colas más cortas, sobre todo si llega temprano por la mañana (la apertura suele ser alrededor de las 8.30 h).
Reserva en línea: si es posible, reserve su billete con antelación y elija una franja horaria menos popular (a primera hora de la mañana o a media tarde) para reducir el tiempo de espera.
En general, se permite entrar con comida y bebida, siempre que sea en pequeñas cantidades y en recipientes seguros. Es normal llevar una botellita de agua, sobre todo en verano, pero evite las botellas de vidrio o los recipientes potencialmente peligrosos (como termos metálicos grandes). Hay controles de seguridad en la entrada, por lo que los objetos considerados de riesgo serán bloqueados. No hay verdaderas zonas de picnic en el interior, por lo que si quieres hacer una pausa para comer, debes planear un tentempié rápido o comer fuera del yacimiento arqueológico antes o después de tu visita.













